Cómo puedo lograr el contentamiento

Me llamó una oyente y me abrió su corazón para contarme de su estado de ánimo. Ella me decía: «Esta mañana cuando desperté apenas pude salir de mi cama. Aunque dormí durante la noche me siento exhausta. Me siento como una anciana. No quiero enfrentar otro día. No tengo fuerzas para hacer mis tareas. Me siento sobrepasada con mi responsabilidad como madre. Además mi padre está enfermo. Todo esto me tiene muy enojada. Como le dije, no quiero enfrentar otro día…»

Ahora te pregunto a ti, mi amiga: ¿Te has sentido así alguna vez? ¿Estás cansada de trabajar y llevar adelante tu casa? ¿Estás cansada de la vida?

La Biblia habla acerca del contentamiento. Esta es una palabra muy interesante. Significa satisfacción, paz y serenidad. ¿Qué te da paz, satisfacción y placer? ¿Dependes de tus circunstancias; dónde vives, qué posees, o en que trabajas?

Algunas mujeres piensan que si tuvieran un cuerpo más lindo, serían más felices, pero el cuerpo a la larga se envejece, aunque se hayan hecho tratamientos de belleza. Para otras el tener ropas nuevas y modernas. Quizá otras podrían pensar en un buen esposo que las ame y las cuide.

Que dice la Biblia de estar contentas. Encontré éstas palabras en Hebreos 13, «Conténtense con lo que tengan pues el Señor dijo: No te desampararé ni te dejaré». La Biblia nos dice que las cosas no nos traen contentamiento, pero una relación con Dios sí. El consuelo duradero viene de saber que Dios nunca te abandonará. Dios nunca se envejecerá. El no se gasta ni se agota. Dios es un compañero siempre presente no importando lo que suceda en la vida.

La Biblia continúa diciendo en 1ªTim. 6, «Después de todo, nada trajimos a éste mundo y nada podremos llevarnos al morir. Mientras tengamos ropa y comida, debemos estar contentos. Los que anhelan volverse ricos a veces hacen cualquier cosa por lograrlo, sin darse cuenta de que ello puede dañarlos, corromperles la mente y por fin enviarles al mismo infierno». La Biblia está diciendo que los placeres terrenales traen una felicidad temporal, pero estas cosas no duran. Causan también tentaciones que pueden ser dañinas.

Por ejemplo, el placer de las drogas o del alcohol o del sexo, pueden traer contentamiento momentáneo pero eventualmente destruirán nuestros cuerpos y nuestras mentes con enfermedades y la muerte en muchos casos.

Jesús dijo: «Les voy a dejar un regalo: paz en el alma. La paz que doy no es frágil como la paz que el mundo ofrece. Nunca estén afligidos ni temerosos». La paz es verdadera reconciliación con Dios. Eso significa llevar al hombre y a la mujer junto a Dios en amor. El hizo eso muriendo en la cruz por nuestros pecados. Aceptando la paz que Jesús ofrece es el verdadero remedio para todos los temores, toda inseguridad y todo descontento.

Finalmente en Isaías cap. 58:10 y 11, hay un vislumbre de cómo recibir el contentamiento. Dice así: «¡Den de comer al hambriento!, ¡Ayuden a los atribulados! Entonces su luz brillará entre las tinieblas en torno suyo serán como luminoso día. Y el Señor les guiará de continuo y los saciará de todo bien y les dará fuerzas a sus huesos, y ustedes serán como un jardín de riego». Sorprendentemente, la Biblia nos está diciendo que cuando pensamos en las necesidades de los demás (en vez de las nuestras propias) y ayudamos a otros, a cambio seremos bendecidas con contentamiento, paz y satisfacción.

El contentamiento tiene mucho que ver con la aceptación. ¿Aceptas las circunstancias de tu vida? Aceptar lo que venga es posible cuando confiamos. Así que ¿en quién confías? El Dios del universo es tu amante Padre y el mío. ¿Confías en Él? En Deuteronomio 33:27 dice: «El Dios Eterno es tu refugio y abajo están los brazos eternos». Mi amiga, la fórmula para el contentamiento es esta: «En la aceptación está la paz».

¿Quieres experimentar el contentamiento duradero a pesar de las circunstancias? ¿Quieres tener paz en tu corazón en vez de tu diaria desilusión y preocupación? Entonces acepta el regalo de amor de Dios. Fue comprado para ti cuando Jesús dio su vida en la cruz por tus pecados. Pablo, uno de los más cercanos seguidores de Jesús dijo: «He aprendido a estar contento cualquiera que sea mi situación. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece».

1 Comentario

  1. andrea dice:

    DIOS les bendiga por este lindo trabajo que hacen para ayudar a tantas mujeres que dia adia luchan para mantener una familia muchas veces nos toca fuerte tengo tres ninos y soy casada a veces pienso que el no me comprende por que llego cansada del trabajo y aun asi cumplo con mis deberes en el hogar se me hace dificil ir a la iglesia quisiera mas de su colaboracion pero yo entindo que esas son mis responsabilidades y el tambien se cansa no es facil mantener un hogar en estas circunstancias pero con CRISTO lo podemos lograr en medio todo esto me siento una mujer afortunada pues tengo el amor de DIOS y el de un buen hombre

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