Usa el dinero sabiamente

Algunas de las cosas que nos quitan el sueño y nos traen preocupación y como consecuencia dejamos de estar contentas; son el dinero y las deudas que contraemos. ¿Cómo podemos manejar nuestros pocos pesos sabiamente?

Te compartiremos una carta que una mamá escribe a su hija en relación al tema.

Mí querida hija:

Me preguntas «¿cuándo seremos ricos?», y tu sabes mi respuesta, «ya lo somos, querida, ya lo somos». «¿Entonces por qué no podemos comprar esto y aquello?».

Y ahora yo te pregunto a ti «¿Por qué quieres comprar?, ¿Lo necesitas o…lo quieres? ¿Si no compras eso realmente lo echarás de menos al no tenerlo? ¿Y si lo compras, lo lamentarás por haberlo comprado?, o ¿deberías hacerlo ahora o puedes esperar? ¿Pensaste si ya no lo tienes o si no habrá algo más barato?

Piensa. ¿Tienes suficiente dinero? Y si compras eso, ¿no te faltará luego para algo que necesitas con más urgencia? ¿No será que lo puedes hacer tu misma con tus habilidosas manos?». Después que te hagas todas estas preguntas, yo creo que no te va a parecer tan necesario ni urgente comprarte eso que me dices.

¿Recuerdas hija cuando necesitabas un vestido para esa fiesta de la escuela? Lo ibas a usar una sola vez. Recuerdas que ahorramos mucho dinero porque llamaste a tres de tus mejores amigas y una de ellas te prestó el suyo. Te quedaba como de medida y lucías hermosa como si lo hubieras comprado nuevo.

Sabes hija que el dinero que tenemos es porque Dios nos da; incluso el que ganamos con nuestro trabajo. El nos dá la fuerza, la salud, la buena voluntad para trabajar cada día. Somos meras administradoras de todo lo que tenemos. Esto significa que el dinero pasa por nuestras manos para ser sabiamente gastado. La Biblia nos enseña que Dios nos dá todo lo que tenemos para que sepamos usarlo correctamente. Debemos agradecerle a Él por el dinero y ayudar a otros si así lo necesitan. Debemos también, dice la Biblia proveer para las necesidades de nuestra familia. Y en Mateo 22:21 añade: «Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios». Así que parte de ese dinero también es para pagar los impuestos y parte para ayudar a extender el Reino de Dios sobre la Tierra.

A través de una parábola en la Biblia, Jesús nos enseña a no gastar más de lo que tenemos. El dice siéntate primero y cuenta lo que tienes y luego invierte. Debemos de ser prudentes y saber que con ese dinero poco o mucho debemos cubrir 30 o 31 días del mes. No debemos comprar lo que no podemos, de otro modo no llegaremos a fin de mes, o contraeremos deudas que nos pondrán nerviosas.

El Apóstol Pablo nos dice en 1ªTim. 6:10, «El amor al dinero es la raíz de todos los males». Cómo unimos esto con las riquezas. ¿Recuerdas el relato del joven rico?. El le preguntó a Jesús, «¿Qué debo hacer para tener la vida eterna?», y Jesús le respondió, «Ve y vende todo lo que tienes y sígueme», y el hombre se fue triste porque tenía muchas riquezas.

Cristo reconocía que el dinero puede interferir entre el hombre y Dios porque se puede llegar a decir: «Yo no necesito de Dios». Jesús lo expresó con una ilustración: «Es más fácil para un camello entrar por el ojo de una aguja que para un rico al Reino de los Cielos».

El problema real aquí es que el amor al dinero te aparte del amor a Dios. ¡El dinero puede alterar tus prioridades! Si entiendes y adoptas el concepto cristiano del dinero en relación a Dios, y en relación a cómo usarlo, cómo gastarlo, qué comprar y que no, llegará a ser un tema resuelto.

Mi querida hija, me preguntaste: ¿cuándo seremos ricos? Piénsalo tu misma. ¿Realmente es importante eso?

Te ama, tu mamá.

1 Comentario

  1. maria elena dice:

    hola,soy maria elena desde argentina,me ha servido muchisismo esta carta,estoy meditando mucho en este tema de la adminisracion de las finanzas,dado ala necedad n q me he conducido en esta aspecto de mi vida y estoy buscandoo la sabiduria de

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