Editorial Febrero 2017

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Queridas amigas:

A través de los años, he aconsejado a muchas parejas buscando consejo y oración para sus matrimonios y familias. He encontrado que los matrimonios pueden tener muchas dificultades y que sólo unas pocas palabras de ánimo pueden ser como agua fresca y sanadora para un matrimonio seco y quebrado.

Mientras vamos adelante con la transición al nombre RTM Mujeres de Esperanza, nota que el nuevo logo describe cómo nuestros corazones se conectan con cada uno y con Dios. En Ezequiel 36:26, escuchamos al profeta diciéndonos que Dios quitará nuestros “corazones de piedra” y nos dará “corazones nuevos.”

En el matrimonio, a veces, podemos sentir como que tenemos corazones de piedra hacia el otro. Un buen matrimonio lleva tiempo y atención. Hay una batalla por tu matrimonio que no es de este mundo. A menudo cuando enfrentamos pruebas en nuestros matrimonios, comenzamos a sentir como que nuestros esposos son nuestros enemigos. Sin embargo, hay un enemigo real y no es tu esposo o tus hijos.

Anímate porque no estás sola en los desafíos que enfrentas en tu matrimonio.

Anímate porque Dios sabe lo que estás pasando y está allí para ayudarte.

Las circunstancias no son fáciles, pero Dios nunca está demasiado lejos para ser tu refugio y ayudarte en los tiempos de prueba y necesidad. (Salmo 46:1)

No te des por vencida en la lucha por tu matrimonio.

Continúa orando con otras mujeres y levanta delante de Dios los desafíos y dificultades de tu matrimonio. Dale a Dios tu pena y tu enojo, amargura y falta de perdón. Cree que hay un Dios que te ama y puede ver por lo que estás atravesando. Sé valiente y dile a tu grupo de oración los desafíos que estás enfrentando y luego llévalos al Señor en oración creyendo que Él oye nuestras oraciones y está cerca de los quebrantados de corazón. (Salmo 34:18). Camina libre de amargura y enojo, y permite a Dios tomar control de tu matrimonio y familia.

Podemos perseverar con oración. Podemos sostener los brazos unas de otras mientras clamamos a Dios por nuestros matrimonios y familias, creyendo que servimos  a Dios quien desea que nuestros matrimonios y familias traigan gloria a Su Nombre de modo que otros lleguen a conocer a Jesús.

¡No te des por vencida! Mantén tus ojos en Jesús, Él está por ti y por tu matrimonio. ¡Estoy orando por ti hoy!

En Él nuestros corazones se regocijan,
Peggy Banks.

1 Comment

  1. Elisa dice:

    Si, nos ponemos delante de la brecha orando por nuestros esposos y matrimonios, el príncipe de las tinieblas se ha levantado con fuerza en muchos hogares aun cristianos, pero Dios pelea por nosotras ,en el tenemos Vicctoria ,el León de Juda va delante de nosotros y aunque estemos a las puertas aun del divorcio como yo lo estoy, se que es mas fuerte el que esta dentro de mi que el que esta afuera, oramos por nuevos corazones, nuevos comienzos, nuevas relaciones con nuestros amados esposos..levantemonos como mujeres sabias ,virtuosas que edifican sus casas..y oramos para que nuestros amados sean arrebatados de las manos del devorador..Dios les bendiga

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