Infección de oído

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¿Has imaginado alguna vez cómo sería vivir en un mundo de completo silencio? Algunas personas no pueden oír nada en absoluto. Queremos hablar hoy acerca de la pérdida auditiva y cómo podemos cuidar de nuestros oídos.

Puede ser que escuchaste la historia de la vida de una mujer de nombre Helen Keller. Fue una notable mujer que vivió hace años. Era ciega y sorda pero aprendió a comunicarse y pudo tener una vida muy efectiva. Realmente quedó ciega a causa de una enfermedad cuando tenía tan sólo 19 meses de edad. Debido a que no podía comunicarse ni expresarse se convirtió en una niña agresiva y revoltosa. Antes de cumplir sus siete años de edad le pusieron una tutora privada de nombre Anne, para que la enseñara. Fue una profesora increíble por todo lo que logró en la vida de Helen. El primer paso fue ayudar a la niña a vencer su agresividad. El segundo paso fue enseñarle el alfabeto manual. La profesora le ponía en contacto con los objetos y le deletreaba en la mano las palabras. Helen mostró mucha curiosidad e interés por aprender y ponía lo mejor de sí misma. Pronto aprendió a leer y escribir en Braille. También aprendió a leer de los labios de las personas tocándoles con sus dedos y sintiendo el movimiento y las vibraciones. Helen estudió en varias instituciones ayudada por su profesora Anne. Se graduó con un título de honor en 1904. Tenía un poder de concentración extraordinario y progresó de manera maravillosa en sus estudios. Escribió un libro titulado “La historia de mi vida”. Su venta fue tan exitosa que logró juntar suficiente dinero para comprarse su casa propia. La enfermedad de la ceguera era común en su época. Helen ayudó a crear la Fundación Americana para los ciegos con el objetivo de asistir a otras personas ciegas. Llegó a ser famoso y conocida en muchos países. Poco antes de su muerte en 1968 y a la edad de 87 años, Helen Keller le dijo a un amigo: “En estos oscuros y silenciosos años, Dios ha estado utilizando mi vida para un propósito que no conozco, pero un día lo entenderé y entonces estaré satisfecha”.

Siempre me maravillo cuando observo a alguien que puede hablar usando lenguaje de señas. Pienso que debe ser muy interesante aprender cómo comunicarte de esa manera con alguien que es sordo. Estoy tan agradecida porque puedo oír y hablar. Hoy queremos aprender acerca de maneras en que podemos cuidar de nuestros oídos. Está lo que llamamos el oído externo, que viene a ser la parte que vemos y que incluye el lóbulo del oído. Ahora que se usa tanto agujerear la oreja para colocar colgantes diversos es muy común ver infecciones en el lóbulo de la oreja. A menudo se debe a que no se esteriliza o desinfecta el lugar o la persona es alérgica al material de los pendientes. El mejor tratamiento para eso es limpiar el lóbulo con jabón y agua o alcohol y colocar algún ungüento con antibiótico. Si la infección es causada por haber agujereado la oreja y la persona no es alérgica al material del colgante, no será necesario quitarlo. Por ejemplo, si se trata de una pieza de oro, plata o acero limpio y no una pieza de madera, debes limpiar bien la zona con un desinfectante.

¿Qué hacemos si la infección está dentro del oído? Generalmente si tenemos una picazón en el canal del oído tendemos a meter el dedo para rascarnos y de ese modo podemos agarrarnos una infección. A veces no lo hacemos con el dedo sino introducimos pequeños objetos para rascarnos y corremos el riesgo de agarrarnos una infección. Si hay una infección el oído va a doler. Cuando los niños son pequeños suelen enfermarse de los oídos cuando se resfrían o tienen una gripe. Esas infecciones por lo general se producen en el oído medio en el espacio del tímpano del oído. Hay un pequeño tubo que conecta la parte de atrás de la garganta al oído medio y es así que los niños y algunos adultos que se resfrían con frecuencia o tienen congestiones tienen más facilidad que les duela el oído. El dolor está dentro del oído, en lo profundo del mismo.

Así que hemos nombrado dos diferentes clases de infecciones y dos diferentes partes donde se pueden infestar los oídos. Y es necesario tratarlos de manera diferente a cada uno. Por lo general cuando se da una infección del canal de oído puede ser tratado con gotas o una medicina líquida que harás gotear dentro del canal del oído. Seguramente podrás comprar esas gotas en una farmacia. Si el problema es severo, deberías ver a tu doctor para saber si además de las gotas necesitarás tomar un antibiótico por boca. Un niño que tiene un mal resfrío o congestión que le dura un tiempo y tiene un dolor en sus oídos y fiebre alta, probablemente esté sufriendo de una infección en el oído medio y necesitará un antibiótico para librarse de la infección. El niño siempre debe ser llevado inmediatamente a su doctor para tener el diagnóstico exacto y ser tratado.

¿Qué acerca de la cera que se nos forma en nuestros oídos? ¿Por qué la tenemos y para qué nos sirve? Debemos saber que no es que el oído está sucio. Está allí para mantener limpios nuestros oídos y ayuda a prevenir las infecciones. Viene a ser como un limpiador natural. Así es. Así qué hablemos un poco acerca de los síntomas de esas infecciones del oído interior y las cuales se combaten tomando antibiótico. Por lo general el niño o cualquier persona que tiene fiebre, le gotea la nariz o tiene mucha mucosidad en la garganta, a veces tose, pero especialmente siente dolor en su oído.
Los bebés no pueden decir que tienen un dolor, pero por lo general pierden el apetito. Sienten dolor al succionar la leche del pecho materno o del biberón o cuando tratan de tragar. Algunos niños meten su dedo dentro de su oído cuando sienten dolor. Pretenden aliviar lo que les molesta mucho. Si los niños están teniendo frecuentes infecciones del oído medio, deberían ser tratados en una clínica médica u hospital tan pronto como sea posible debido a que pueden perder su audición si no son tratados.

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