Mutilación genital femenina: una forma de violencia

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Escondida detrás de la fachada de una aparentemente normal o feliz familia, puede haber violencia que no podemos ver. Piensa acerca de las dos palabras que hacen el término “violencia familiar”. ¿Dirías que estas dos palabras pueden ir juntas? Yo digo que no. “Familia” trae a la mente la idea de calor y seguridad. Pero cuando la violencia entra al hogar, se transforma en un lugar de temor. Las víctimas de violencia familiar viven con vergüenza, miedo y sentido de rechazo.

Dios está extremadamente disgustado con cualquiera que usa la violencia para manipular a otra persona. Dios no ha fijado una jerarquía de valor o importancia entre un esposo y una esposa, ni entre padres e hijos. Dios le ha asignado a cada miembro de la familia el apropiado rol y responsabilidad como para asegurar el orden en la familia. Debemos recordarnos a nosotras mismas que fuimos creadas a imagen de Dios, y así también las otras personas. Esto significa que no podemos tratar a nadie más faltándole el respeto. No solo los adultos son afectados por la violencia familiar. Los hijos también frecuentemente son víctimas de la violencia. Las estadísticas muestran que los niños que están expuestos a la violencia familiar están más propensos a crecer y llegar a ser violentos, cometer crímenes o considerar el suicidio.

La Mutilación Genital Femenina (MGF) es una forma de violencia familiar. Es una costumbre en ciertas partes de África donde la poligamia es prevalente. Se piensa que esta práctica surge de la intención de un esposo polígamo para impedir que sus esposas se involucren en aventuras amorosas extramaritales mientras él lucha por llenar las necesidades sexuales de todas sus esposas en todo tiempo. Pequeñas niñas son forzadas a pasar por la MGF. Incluso algunas madres ejecutan la MGF sobre sus propias hijas. Otras veces, mujeres ancianas de la villa hacen el procedimiento. De acuerdo con un estudio realizado por las Naciones Unidas en 2013, 200 millones de mujeres han experimentado la MGF, y cada nueve segundos una mujer cae víctima de esta práctica. No se trata meramente una preferencia religiosa; infringe los derechos humanos.

Afortunadamente, cada vez son más los países africanos que están trabajando para que se elimine esta costumbre. El gobierno Sudanés recientemente eliminó por ley todas las prácticas de MGF. Sin embargo, las Naciones Unidas reportan que todavía persiste en por lo menos 90 países, muchos de ellos fuera de África. La MGF está tan profundamente arraigada en ciertos países que las medidas legislativas en contra, no son totalmente efectivas. Sin embargo, es una amenaza que debería ser completamente erradicada. En niñas esta práctica está fuertemente relacionada con nivel de educación de la madre. Datos de unos 28 países muestran que una de cada cinco hijas de mujeres sin educación estaban sujetas a MGF y solo una de cada nueve niñas de madres que recibieron por lo menos educación secundaria guardaban esa práctica. Es por eso que RTM se esfuerza por educar a las mujeres acerca de este problema por medio de la oración y transmisiones de programas.

¿Hay esperanza para las víctimas de violencia familiar incluyendo MGF? Si, realmente hay:

Porque el que está en ustedes es más poderoso que el que está en el mundo
1ª. Juan 4:4

Oremos por las mujeres que enfrentan violencia. Que sean libres de las cargas que nunca merecieron. Dios hará que todo obre para bien.

Inja Jeong
Coordinadora Regional Noreste de Asia

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