Encontrando esperanza en el dolor y la persecución

Dios ama a los prisioneros
4 diciembre 2020
Mujeres en áreas rurales de Benin…
8 diciembre 2020

«Dios nos susurra en nuestros placeres, nos habla en nuestra conciencia, pero nos grita en nuestro dolor. Es su megáfono para despertar a un mundo sordo». C. S. Lewis

La primera vez que leí esto que citó C.S. Lewis, estaba espantada pensando en que la única manera en la que conocería íntimamente a Dios sería estando en el dolor. Realmente no lo comprendí hasta que experimenté un profundo dolor en mi corazón y en mi vida. No importa lo que cause el dolor en nuestras vidas; se trata de la comprensión de que no hay nada que podamos hacer para detener el dolor una vez que nos ha sucedido. Puede ser un diagnóstico negativo acerca de nuestra salud, la pérdida de un ser querido o un trabajo, un retraso en tus planes en la vida o una crisis financiera.

Recuerdo la primera vez que una amiga de confianza me dijo que “Dios obrará todas las cosas para bien y un día usará mi dolor para llevar esperanza y bendiciones a otros”. No estaba encantada de escuchar esa verdad pero le creí a mi amiga porque confiaba en su comprensión de la Palabra de Dios y era testigo de su relación con Jesús.

Es cierto que llegamos a estar más conscientes del carácter y del amor de Dios en nuestros tiempos de sufrimiento y dolor. En el dolor nos damos cuenta de que no estamos en control. Pablo se dio cuenta de esto cuando continuaba pidiendo a Dios que le quitara el aguijón de su carne. Dios finalmente le dijo: “Mi gracia es suficiente para ti, porque mi poder se perfecciona en la debilidad” (2ª. Corintios 12:9). Es en nuestro dolor que experimentamos la gracia y el poder de Dios más personalmente.

La Palabra de Dios trae esperanza en nuestro dolor:

  • Isaías 40:8 – La hierba se seca y la flor se marchita, pero la Palabra de nuestro Dios permanece para siempre”.
  • Salmo 46:1 – Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza, nuestra ayuda segura en tiempos de angustia”.
  • Salmo 34:18 – El Señor está cerca de los quebrantados de corazón y salva a los de espíritu abatido”.
  • Juan 3:16-17 – “Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo Unigénito, para que todo el que cree en Él no se pierda, sino que tenga Vida Eterna. Dios no envió a Su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de Él”.

Cuando estés enfrentando incertidumbre, dolor o persecución, confía en Dios. Puedes estar segura de que Dios está allí para ti. No te ha dejado sola. El poder de Dios se perfecciona en tu debilidad. La gracia de Dios es suficiente para conducirte a través de las pruebas que estás experimentando hoy.

Vuélvete al Señor y descansa en Él. Aprende de Jesús; permite que Él te enseñe y te sane de todo el dolor y el sufrimiento que estés sintiendo hoy (Mateo 11:28-30). Llama a una amiga y pídele que ore. Permite que las palabras de una amiga de confianza hablen en medio del sufrimiento. Permite que Dios te muestre Su carácter y compasión. Cree y camina en las fuerzas que Dios te da cada día.

Un día, tu sufrimiento será usado para llevar esperanza a otros de modo que puedan crecer en su comprensión del poder y la gracia de Dios. ¡No te des por vencida! Dios está usando tu historia para llevar Su historia de esperanza y sanidad a un mundo herido y quebrantado.

Eres profundamente amada.

Dra. Peggy Banks
Directora Ministerio Global
RTM Mujeres de Esperanza

1 Comment

  1. Muy buen testimonio y agradezco a Dios por su testimonio. QUe el Señor Jesús, le cuide y bendiga grandemente, para que puedamos ver y dar Gloria y Honra a Nuestro Padre Celestial. en el bendito nombre de Jesucristo. Amen

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.