Cuando los padres envejecen

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Nacemos de nuestra mamá pero nuestro padre también es protagonista en darnos la vida. En el libro de los Proverbios de la Biblia dice algo interesante de nuestros padres allí en el capítulo 23.

“Escucha a tu padre, que te engendró, y no desprecies a tu madre cuando sea anciana.” “¡Que se alegren tu padre y tu madre!” “¡Que se regocije la que te dio la vida!”

Muchas de nosotras puede agradecer a Dios por los padres maravillosos que nos ha dado. Pero hay que reconocer que no todas pueden decir lo mismo. Con mucha pena y tristeza reconocemos que hay amigas nuestras que no han tenido buenos padres, sino al contrario fueron padres crueles, a quienes en tu niñez y adolescencia les has tenido mucho miedo y desconfianza. ¿Sabes? Lo lamentamos mucho por ti, y también por esos padres que perdieron la oportunidad de mostrar amor y recibir amor de sus hijas y sentir gratitud en sus corazones por haber hecho lo mejor con sus vidas y las vidas de sus hijos. Créeme que nos entristece realmente saber que no has tenido un buen padre, o una buena madre.

La Biblia dice, “Honra a tu padre y a tu madre para que te vaya bien.” Quizás te preguntes qué significa dar “honra” a tu padre y a tu madre. ¿Qué se supone debes hacer para honrarles? De pequeños es más fácil porque los bebés y los niños necesariamente tienen que depender de sus padres; pero al llegar a mayores no es tan fácil porque cada uno tiene su manera de pensar y de ver las cosas de la vida de una manera diferente por tanto no es tan fácil darle honra. Es de suponer que cuando un padre o una madre se llevan bien con sus hijos, tendrá que ver con la relación que han cultivado a lo largo de los años empezando desde la niñez y no tan sólo porque alguien lo ordena hacer.

Las relaciones se cultivan y se profundizan a lo largo de los años. Llegar a anciano es una bendición de Dios y un privilegio que no todos tienen. Podemos compartir con nuestros nietos, además de ver cómo progresan y maduran nuestros hijos. Aunque no podemos elegir a nuestros familiares, sí podemos escoger cual va a ser nuestra actitud hacia ellos. Debemos cultivar el respeto, la comprensión, el amor y considerar lo que nos pide Dios a través de Su Palabra la Biblia. Podremos lograr una buena relación con nuestros ancianos y eso será muy lindo y más llevadero en la convivencia. Como hemos dicho; ¿Qué significa honrar a nuestros padres?

Cuando nuestros padres fueron jóvenes cuidaron de nosotros. Nos alimentaron, nos animaron, jugaron con nosotros. Pero cuando crecimos, ellos también se pusieron mayores. Algunos se enfermaron, otros se pusieron muy frágiles y necesitaron cuidados especiales. Ya no podrían estar muy solos. Es entonces que nos toca a nosotras darles el cuidado que merecen. Muchas mujeres alrededor del mundo están cuidando de algún padre o madre que se ha puesto anciano. Si ya lo estás haciendo debes saber que no estás sola en esta tarea, como hemos dicho, son muchas las mujeres que lo hacen.

Debemos reconocer y aceptar que la vida es un proceso, es como un viaje. A veces todo sale bien, otras veces no. A veces vamos rápido, otras veces vamos lento. Hay momentos plenos de sol, otros de tormenta y lluvias. Debemos ponernos en el lugar de la otra persona y reconocer que a veces estamos bien y otros días no y saber aceptar sus cambios de humor. La paciencia es una gran aliada. Permite que tu familiar mayor se acostumbre a su nueva vida con sus limitaciones y ayúdale a formar una nueva rutina para su vida. Que tenga un lugar para sus cosas, que sepa dónde buscar lo necesario. Su rincón favorito para sentarse cada día. Mientras sea auto válido permite que lo sea y haga para sí lo que pueda hacer aún. Seguramente le gustará tener una hora para acostarse y levantarse. El horario de las comidas, de su baño o ducha.

Será más fácil si te acostumbras a guardar una rutina diaria.

Si tu ser querido tiene que guardar cama continuamente debes tener más cuidados para evitar que se formen llagas en su piel. Para eso es necesario moverlo de posición cada dos horas. Las llagas en la piel son muy dolorosas y son causadas justamente por una constante presión sobre el cuerpo por tener que estar horas y horas acostado en una cama.

A medida que una persona se va poniendo más anciana, gradualmente va perdiendo los sentidos. Es más difícil poder ver, oír, gustar, oler y tener tacto. Por tanto es importante poner atención en la temperatura de los alimentos que le servimos al adulto como así también en el agua caliente con la cual lo bañamos evitando quemar su piel. El baño es una parte muy importante para mantener la higiene personal; no sólo hace que la persona se sienta mejor sino que es importante también para el bienestar de la salud del anciano. Es necesario tener un lugar seguro donde poder higienizar a la persona. Si es en la ducha, mantén una silla cómoda de plástico donde tu ser querido se sentará para evitar caerse a la hora del baño y para ti será más fácil higienizarlo.

El baño en una persona mayor es importante para cuidarle de infecciones y además para que los gérmenes no se pasen de una persona a otra. Una manera de evitar contagios es lavando las manos a menudo, tanto del ancianito como las de la persona que le cuida. Los gérmenes pasan de una persona a otra a través de sus manos.

Cuidar de un ser querido no es tan sólo realizar una serie de actos para mantenerle limpio sino también tener una actitud amorosa y tierna. Al ponernos más ancianos nos volvemos más frágiles y dependientes. Vamos perdiendo la memoria también y estaremos necesitando a otra persona para que nos ayude con las más sencillas tareas. Tengamos paciencia con nuestros ancianos y permitamos que puedan vivir en una atmósfera placentera dentro de nuestros hogares. Que nuestra manera de hablarles sea lenta y clara y a pesar de poder tener problemas para oír, no le gritemos. Eso no ayudará a mejorar la situación sino creará más confusión.

Asegúrate que esté recibiendo su medicación en los horarios correctos y en la cantidad correcta, eso ayudará a mantener su salud bien.

Y no dejes de cuidar tu propia salud para estar bien y poder seguir cuidando a tu ser querido de la mejor manera.

Esperamos que estos sencillos consejos te resulten útiles si vives con personas mayores.

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