Jesús calma la tempestad

¿Quién diseñó esto hermoso que llamamos naturaleza? ¿Quién controla el clima y todo lo demás?

Queremos contarte la experiencia que han vivido un grupo de hombres al  navegar con su bote en medio de un gran lago.

¿Te has encontrado alguna vez en medio de una tormenta, lejos de tu hogar y sin un refugio seguro cerca? ¿Me refiero a una bien fuerte cuando el viento casi te remontó por los aires? Y mucho peor si estuviste en medio del mar con el agua por todos lados moviendo el barco furiosamente.

Si no lo has vivido, tal siquiera imagínate cómo sería eso, un pequeño barco azotado por todos lados por olas furiosas. Quiero contarte una historia que realmente sucedió. En ese barco navegaban, Jesús y sus discípulos intentando cruzar el Mar de Galilea. Quizás ya conoces esta historia pero quiero que pongas especial atención a la pregunta que se hacían todos al final. (Marcos 4: 35-41, Mateo 8:23-27; Lucas 8: 22-25)

Jesús había estado en un pequeño bote a orillas del Lago de Galilea, enseñando a muchas personas. Todo el día les había hablado de cómo es Dios y cómo debían ellos responderle, confiando y obedeciéndole. Sus amigos y seguidores también estaban allí.

Al atardecer, cuando el sol se iba escondiendo, Jesús le dijo a sus discípulos cercanos, “Crucemos al otro lado del lago.” Así que dejaron a la multitud y se prepararon `para cruzar el lago. Jesús recostó su cabeza sobre una almohada en la parte de atrás del barco y quedó profundamente dormido.

Repentinamente se desató una feroz tormenta de viento y echaba las olas en la barca, de tal manera que ya se anegaba.

Ellos se asustaron mucho. Despertaron a Jesús, gritando; Maestro, ¿no tienes cuidado que todos perecemos? ¡Sálvanos! Y levantándose Jesús, reprendió al viento, y se hizo grande bonanza.

Luego dijo a sus amigos, “¿Porqué están así amedrentados? ¿Cómo es que no tienen fe?

Pero ellos se asombraron y temieron y se dijeron el uno al otro; “¿Quién es realmente este hombre? Aún el viento y el mar le obedecen.

Esta es la historia que quise compartir contigo y la leímos de la Biblia, la Palabra de Dios.

Amiga, ¿qué piensas acerca de esta historia?, ¿Esperarías que terminara así?

Repasemos un poco, ¿recordamos lo que había sucedido?

Jesús había estado todo el día, enseñando a la gente sentado sobre un bote a la orilla de un lago. Él les enseñaba acerca de Dios y de la necesidad de confiar y obedecerle en todo.

Al atardecer pidió a sus amigos que lo llevaran al otro lado del lago. Él quiso que fueran a la otra orilla.

Durante el viaje, apoyó su cabeza en una almohada y se quedó dormido profundamente.

No pareció importarle cómo estaba el clima, aún cuando una terrible tormenta se acercaba. Pero sus amigos sí estaban muy asustados y por supuesto decidieron despertarle inmediatamente. Temían realmente perecer ahogados. El lago de Galilea es grande, tiene unos 13 kilómetros por tanto sería demasiado para salir de él a nado y más con el mar embravecido y estando oscuro por ser de noche.

¿Piensas que ellos esperarían de Él que calmara la tormenta?

No estoy segura de eso. Ellos dijeron: ¡Maestro, sálvanos! Querían que despertara y que les cuidara. Y realmente lo hizo. Jesús siempre cuida, siempre se interesa.

Vimos a Jesús en tres posiciones diferentes en esta historia. Estuvo sentado en el barco… para enseñar. Luego le vimos con su cabeza recostada en una almohada para descansar… y por último, puesto en pie sobre el bote, para calmar la tormenta.

¿Recuerdas lo que Jesús dijo luego a sus amigos? Eso fue muy importante. Les preguntó, porqué estaban asustados y no tenían fe en Él. El temor de ellos era bien natural, pero tenían pánico, no tuvieron confianza que Él los rescataría porque la tormenta estaba fuera de control.

¿Recuerdas cual era la pregunta que se hacían al final? Ellos se decían: “¿Quién es realmente este hombre? Aún el viento y el mar le obedecen.

Amiga: Quizás tú también te preguntes hoy, ¿Quién es realmente Jesús? ¿Tienes fe para creer en Él y permitirle que cuide de ti? Jesús,  el Hijo de Dios salvador y Señor se interesa en tu vida también. Permite que Jesús traiga paz a tu vida. Recíbelo en tu embarcación, recíbele en tu vida.

1 Comentario

  1. JIMENA dice:

    Estimadas hermanas, me llamo judith jimena estoy en Oruro Bolivia quisiera que me ayuden con material para la sociedad femenil de mi iglesia para esta nueva gestion , o sugerencias para activar la poca participacion de mis hermanas en las reuniones les agradeceria infinitamente.

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