Manteniendo limpios los dientes

Job 36:27-37:7
7 diciembre 2010
Manteniendo limpias nuestras vidas
7 diciembre 2010

Te parecerá muy simple pero comprobarás qué efectivo y económico es el tratamiento que te describiremos a continuación. Escucha: La mejor arma que puedes tener para prevenir cualquier problema dental es un cepillo de dientes. ¿Tienes uno en tu casa?  Me parece oírte decir… ¿Qué… un simple cepillo de dientes?

Así de sencillo, pero comprobarás a la larga qué efectivo es. Te diremos porqué… En nuestra boca tenemos un enorme número de bacterias y microbios. Cuando comemos, pequeños piezas de alimentos van quedando atrapadas entre los dientes y eso se transforma en lo que llamamos la placa dental. Muchísimos pequeños gérmenes, a los que llamamos bacterias se alimentan de esos restos de comida. Eso produce un ácido que comienza a dañar la superficie blanca y dura de los dientes al que conocemos como el esmalte.

Si no limpiamos nuestros dientes más y más placa  los ataca y esa pequeña bacteria produce cada vez más ácido. Con el tiempo ese ácido produce las caries. Si permitimos que los agujeros en los dientes se agranden nos traerá dolor y será necesario concurrir al dentista para que los rellene. Si la caries se pone muy grande será necesario extraer el diente o la muela completamente.

Allí está la necesidad de cepillarnos cuidadosamente día a día. Seguramente no tendrás que concurrir al dentista muy a menudo.

¿Usas un cepillo o escoba para barrer los piso de tu casa? Estoy segura que sí, así como yo también lo hago, para limpiar los rincones y barrer la suciedad de debajo de la cama y de los muebles. No escondes la basura bajo los muebles ni los dejas en los rincones. El cepillo de dientes es como una pequeña escoba que hace el mismo trabajo. Se usa para barrer la superficie de los dientes y remover la placa.

¿Cuál es la manera más efectiva de usar el cepillo de dientes? No solamente refregando los dientes de adelante hacia atrás sino también de arriba hacia abajo como si estuvieras barriendo. De ese modo quitas la placa de los dientes. La misma operación la repites en los dientes de abajo y recuerda hacerlo en la superficie de adentro también.

Más atrás en la boca tenemos los grandes molares que tienen su superficie puntiaguda con los cuales masticamos los alimentos. Una y otra vez debemos cepillar la parte de arriba como así las superficies de afuera y de adentro para dejarlos bien limpios.

Antes de continuar aprendiendo cómo mantener nuestra boca saludable, nos hará bien hacer una pausa y disfrutar de una canción…

Te preguntarás cuántas veces al día deberías cepillar tus dientes. Alguien me ha dicho que sólo lo hace al levantarse por la mañana. Pero eso no es suficiente porque cada vez que comemos nos queda algo de restos de comida entre los dientes y la bacteria a los pocos minutos comienza a hacer daño en ellos. Así que deberíamos cepillarlos por lo menos de mañana, luego del almuerzo y antes de ir a dormir.

Otra situación molesta y delicada tiene que ver  con las encías. A veces duelen y sangran. ¿Por qué sucede eso? ¿Te ha pasado alguna vez?

Es más común  a medida que avanzamos en años. Es un tipo de sistema de alarma que nos permite saber que algo anda mal. Cuando el área donde los dientes se unen con la encía tiene mucha placa, las encías se inflaman, se ponen rojas y comienzan a sangrar. Si  el dentista no quita esa placa, el hueso bajo la encía que sostiene los dientes en su lugar comienza a destruirse. Los dientes se aflojan y a la larga comenzarán a caerse.

¿Sabes? No quiero por nada del mundo que eso me suceda. Así que veamos qué podemos hacer si las encías comienzan a sangrar. Debes intensificar la limpieza. Por lo menos cepíllalos tres veces al día. No te asustes si sangran, continúa cepillándolos. ¡Cuanto más sangren más rápido se les irá la inflamación y el color rojo y podrás tener encías y huesos más sanos! Aunque no lo creas- es así de sencillo.

Hay personas que al sentir dolor dejan de cepillar, ¡es un error!, deben seguir cepillando para dejar el área bien limpia. De paso debemos decir que aunque tengas dientes postizos o prótesis o implantes deben ser bien cepillados. Si no lo haces la placa se pega a ellos y te puede causar alguna infección en las partes suaves de la boca.

Si tienes niños es importante enseñarles a ellos también hacerse la higiene de la boca. Debes comenzar aún cuando el bebé es pequeño. Cuando aparece ese primer diente ya es necesario limpiarlo. La leche de pecho o de mamadera que va quedando en su boca es alimento para la bacteria y puede perjudicar esos pequeños dientes que van apareciendo. Al principio puedes limpiarlos con una tela suave. Cuando su boca ya está más grande puedes comenzar a usar un cepillo pequeño y suave.

No te molestes si al principio sólo quiere jugar con el cepillo, déjalo un momento y luego tú le cepillas. Hasta los cuatro años los niños no pueden hacer los movimientos adecuados y quizá sólo succionan la pasta por eso debes ayudarles a hacerlo correctamente dirigiendo su mano.

Como ves, un simple cepillo puede hacer maravillas en tu boca y además no le tengas miedo a los dentistas, cuánto más lo visites más a tiempo podrá atender tu problema y así evitar el dolor y el gasto excesivo de dinero.

Así es amiga, cuanto más largo el tratamiento más grande el problema y más costoso. Que a nadie en tu familia le falte esta poderosa herramienta como lo es el cepillo de dientes. No te preocupes tanto por la pasta, lo importante es el cepillo y cuida de cepillarte por lo menos tres veces al día. Ayuda a tus hijos que lo hagan también.

1 Comment

  1. MARIA INES FABREAU dice:

    Gracias hermanas por los lindos y buenos mensajes que nos envian cada dia. Siempre que puedo las escucho en radio Rural. Me siento muy agradecida a Dios de tener estas hermanas que sin conocernos nos alientan y nos ayudan para seguir en nuesra vida. Dios las bendiga mucho. Maria Ines

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