Abuso sexual

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Un día al retornar de la escuela, me enteré que mis padres habían salido y me dejaron al cuidado de mi tío. Yo tenía seis años en aquel entonces. Antes que mis padres regresaran, ese tío me molestó. Estuve tan asustada que temblaba. No supe qué hacer. Nunca, nadie me advirtió que algo así me pudiera pasar. Me sentía devastada.”

 

Nuestra amiga Jeni nos ha compartido algo muy personal… sin embargo es algo muy común. Le sucede a muchas, muchas niñitas y se trata de un asunto muy triste. Ella nos ha dicho como se sintió… Sabemos que no es nada fácil hablar de este tema para alguien que lo vivió en reiteradas ocasiones.

 

La mayoría de las personas tienen muy bellos recuerdos de su niñez. Así debería ser, realmente. La niñez tendría que caracterizarse por un período de tiempo libre de preocupaciones. Escucha lo que nos ha dicho Jeni acerca de su niñez…

 

 “Un niño debería ser tan libre como un pájaro en todo sentido. Pero mi niñez fue otra cosa… no fue algo placentero… siempre hubo temor, un temor que hasta ahora hay veces que me traiciona.

Después que mi tío me molestó sexualmente esa primera vez cuando tenía tan sólo 6 años y me hizo prometer que nunca hablaría con nadie acerca de eso, yo tuve mucho miedo en decírselo a alguien y pensé que sería un castigo por algo muy malo que había hecho yo.”

Creo que lo que este tío dijo a la niña es también muy común en nuestro entorno… eso de no decírselo a nadie… y entonces la víctima cree que es su falta o su culpa y así lo creyó Jeni cuando tenía tan sólo 6 años.

 

Ella nos comentó que cuando creció un poco, juntó coraje y habló del tema con el tío. Y sabes lo que le dijo el hombre; “Así que ahora que creciste, ¿crees que no debes respetar más a tus mayores?

Por lo visto, él quería hacerla sentir culpable aún.

 

Jeni nos siguió contando: “A menudo sufría ataques de asma en mi niñez. Un día, cuando estaba enferma, otro tío vino con su familia a visitarnos. Mi papá estaba lejos de casa  así que mi tío y mi tía se ofrecieron llevarme a un hospital cerca de la casa de ellos. Vivían bien lejos de casa así que me traerían de nuevo al otro día recién.

Antes de llevarme al hospital, mi tío dejó a su esposa e hijos en casa de unos amigos. Su esposa me preguntó, “¿Puedes ir sola con tu tío?”. Yo le respondí: Por favor deja que mi prima venga conmigo. Mi tío protestó, “No es necesario que ella venga” Y allí me dí cuenta que estaba atrapada, en ese momento yo tenía 13 años de edad. Me llevó al doctor y luego a su casa..

Agarré un libro y hacía como que leía atentamente. Sentía mi corazón latiendo muy fuerte por lo que fui y me senté afuera de la casa, esperando estar a salvo allí afuera. No pude seguir ninguna palabra de mi libro. Pronto, apareció él y me metió para adentro y me molestó y me manoseó de una manera que hasta ahora cuando lo pienso me enferma. Comencé a llorar… ¿Qué otra cosa podría hacer? Algo en su ser interior fue movido por mi llanto y él paró. Comenzó a rogarme que no se lo dijera a nadie.

 

Los recuerdos de esta clase de abusos no son algo que tú puedes quitarte de tu mente sólo con llorar. Como nos dijo Jeni, aún hoy hay momentos que la obsesionan y la sacuden por dentro.

 

 

Jeni nos ha dicho que no había contado a nadie lo sucedido excepto a su hermana. Ella quería advertirla para que fuera cuidadosa  para que no le sucediera a ella también. Pero un día la hermana se lo contó a la mamá de ambas. Los padres entonces confrontaron a estos tíos. Por supuesto ellos negaron todo y dijeron que la niña estaba loca y que estaba inventando. Su pequeña y suave voz no tenía fuerza en el mundo de los mayores. Ella se sintió traicionada.

 

Ellos sufrieron mucho por lo sucedido pues los cortaron del resto de la familia… los hermanos y hermanas del padre y aún su propia madre o sea la abuela, se puso en contra de la familia de Jeni. Gracias a Dios el papá le creyó a la niña y decidió que se mudarían de estado donde nadie los conociera y sería lo mejor para la niña. Pero nada podría borrar  los terribles recuerdos y los terribles efectos que esto causó sobre ella.

 

El abuso a niñas es muy común y no podemos pasar por alto este terrible sufrimiento de tantas niñas y mujeres a nuestro alrededor y quizás tú misma eres una de ellas. Preguntamos a Jeni que nos dijera cómo piensa ella que le afectó todo este asunto de su niñez, ahora que es una mujer. Ella nos dijo…

 

 “Crecí con mucha vergüenza… y muy sensible. Sospechaba de todas las personas  y a menudo era pesimista… y siempre me sentía inferior a otros. Estos actos abominables me robaron el gozo y la inocencia… me quitaron mi niñez.”

 

Le dijimos a Jeni que queríamos que ella nos contara su historia porque tenemos mucho interés en saber cómo ayudar a nuestros hijos y nietos y advertirles de este mal tan despreciable. Ella nos comentó: “La cosa más importante que ustedes pueden hacer es educar a sus hijos hablándoles de la seguridad y del sexo…. Y estar atentas de posibles signos de abusos. Es importante notar cualquier cambio dramático en la conducta.” Y nos compartió algunos de los cambios que debemos notar:

 

– Temor o desagrado de ciertas personas y lugares – ¿Ellos huyen de ciertos adultos o se estremecen si los ven?

 (Otro cambio) – ¿Está teniendo problemas en la escuela… Calificaciones pobres?

¿Se aísla de la familia, amigos o actividades que acostumbraba hacer?

 

¿Conocimiento o información de la vida sexual más adelantado de lo que saben los niños de su edad?

 

Le preguntamos a Jeni – si sospechamos que nuestra hija o hijo ha sido abusado si deberíamos tener una conversación con él o ella acerca del asunto’

A lo que ella nos aconsejó que fuéramos muy prudentes y muy gentiles con los niños. Deberíamos preguntarles si hay algo que los asusta. Muchos niños encuentran que es muy difícil hablar acerca del abuso debido a un número de razones…

Por ejemplo:

         Ellos son demasiado jóvenes para poner en palabras lo que les está sucediendo; y fueron amenazados o sobornados por el abusador a guardar el abuso en secreto.

– Temen que nadie les crea o temen ser llevados lejos de la familia.

Se culpan a sí mismos o creen que el abuso es un castigo por ser “malos”

 

Están muy avergonzados o atribulados para hablar… y se preocupan de no meterse en un problema ellos o poner a su familia en problemas.

Así que ellos necesitan mucha reafirmación o apoyo, de modo que se sientan seguros para hablar. Necesitamos estar atentas a los sentimientos  de los niños también…

 

Jeni nos habló de eso… de los sentimientos de indignidad y de auto crítica… de la ansiedad y también de la depresión. En el peor de los casos, una persona puede tener pensamientos suicidas también.

 

Realmente es un daño grande que se le causa a una niña o niño al ser abusado. Daños que pueden marcar a la persona de por vida. Diremos entonces que el abusador es una persona detestable con una mente degenerada.

 

Que te parece si hacemos un repaso de los puntos más sobresalientes de lo que hemos aprendido de la triste experiencia de Jeni.

(Leer una frase cada una de las que siguen empezando por Eli)

 

  1. Recuerda que la persona que abusa de un niño es culpable por el abuso y no el niño.
  2. Siempre conoce bien a las personas que cuidan de tus hijos, incluyendo- nombres, -números de teléfonos y direcciones.
  3. Mantente activamente involucrada… supervisa cuidadosamente las actividades de tus hijos. Pregúntales y habla de sus actividades diarias, horario de clases, juegos, deportes etc…
  4. Sé sensible a los cambios de conducta y actitudes de tu hijo… si sospechas que algo no está bien,
  5. Cuando tu hijo te cuenta de alguien que no le gusta, pregúntale por qué  y escúchalo cuidadosamente.
  6. Diles que está bien que te cuenten no importa de quién y de qué.
  7. Habla con tus hijos acerca de la seguridad y del sexo, usa los verdaderos nombres de las partes del cuerpo en especial de los genitales.
  8. Supervisa y fija reglas claras acerca del uso de la computadora por tu hijo o hija.

2 Comments

  1. Ana Villalba dice:

    hola, por cuestiones de tiempo no puedo entrar muy seguido pero cuando lo hago me enriquece tanto el tema del abuso sexual estuvo en mi vida de una manera diferente que Jeni , pero igualmente doloroso que bueno que se hable para poder prevenir a los niños y muchisimo mas haber conocido a Dios. Mi padre fallecio sin saberlo pero Gracias a mi Amado Señor se lo pude contar a mi madre recien hace 11 años y le pedi yo perdon a la person diciendole Que es su palabra decia que aunque nosotros fueramos los ofendidos debiamos pedir perdon y eso lo desconcerto y se avergonzo y desde ese dia siento paz Hay que hablar porque la verdad nos hace libres Aleluya

  2. veronica dice:

    HOLA JENI CUANTO SIENTO TU DOLOR,NO ESTÁS SOLA YO TAMBIEN SUFRI UN ABUSO EN MI NIÑEZ Y NO HA SIDO FACIL MI VIDA,DIOS ES EL QUE ME HA SANADO Y HOY SOY UNA NUEVA CRIATURA,ES TREMENDO EL DOLOR,AHORA TENGO 2 HIJAS Y LES HABLO CLARO COMO LO DICES EN TU RELATO.BENDICIONES

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