Una mujer con dignidad

En las Lecciones para la Vida hemos estado hablando acerca de las características de cuatro diferentes maneras que las mujeres podemos ser. En términos generales a las mujeres nos gusta saber que nos ven lindas y presentables. Amiga,  que escuchas este programa tú no nos puedes ver, pero te puedo decir que nos hemos esmerado en ponernos bonitas en nuestra apariencia exterior. Como dije, no nos ves, pero por nuestras voces podrás imaginarte un poco cómo somos. Por otro lado nos gustaría verte y conocerte. Apreciamos mucho a cada una de ustedes y agradecemos a Dios por tenerlas en nuestro círculo de amigas. Hoy tenemos un tema muy particular para compartir.

Estaremos hablando acerca de la moda para nuestras almas. Hemos hablado acerca de vestirnos con fortaleza y dignidad interior. Como sabrás, el precio que pagamos por nuestras ropas o la forma de nuestros cuerpos, realmente no es lo que nos hace hermosas. La manera que hablamos y actuamos en relación a otros es donde la hermosura cobra vida.

Quiero que miremos más íntimamente a esta otra vestimenta- la dignidad. ¿Qué es la dignidad? Dignidad es la manera cómo mostramos nuestra fortaleza interior. La palabra dignidad significa: Ser digna de honor y respeto. Significa tener auto control y respetarte a ti misma. Nuestra amiga Marli, Directora de Proyecto Ana, nos contó algo que vivió en su propia vida…

Hace un tiempo visité a una amiga en el hospital. Su esposo estaba muriendo de una enfermedad terminal. Ella había estado cuidando de él por más de 2 años en su hogar y ahora estaban en el hospital. No podrían salir de allí…

Hacía un tiempo que no la veía. Sabía que había estado al lado de su cama día y noche por semanas y yo pensé que la encontraría muy deprimida. Así que no esperaba ver lo que vi. Había perdido mucho peso y tenía unas ojeras alrededor de sus ojos que demostraban que había tenido tiempos muy difíciles. Tenía puesto un lindo vestido y sus cabellos estaban arreglados como de costumbre. Lo que más me llamó la atención fueron sus palabras. Ella es una mujer tímida y suave cuando habla, pero comprobé una fuerza activa increíble en su vida. Era verdaderamente una fuerza interior evidente-  en un tiempo de humana debilidad.

Cuando me iba le dije: “Gracias por mostrarme cómo puedes ser tan fuerte y cómo puedes  vivir aún con tanta gracia y dignidad, mi amiga.” Ella me abrazó y me dijo: “Sabes, soy muy pequeña, Jesús es el único que puede hacerme fuerte.” Sí, allí estaba ella, en las más oscuras horas de su vida y no la escuchabas maldecir, ni culpar a Dios o rebelándose contra Él. Esta mujer sentía los brazos de amor de Dios abrazándola fuerte Simplemente estaba arropada y envuelta en la fortaleza y dignidad que vienen de Dios.

La Palabra de Dios, la Biblia, describe la ropa que usa una mujer virtuosa y de vida limpia. Dice así: “Fuerza y honor son su vestidura, y se ríe de lo porvenir” (Proverbios 31:25) En las Lecciones para la Vida hemos hablado cómo podemos estar vestidas de fortaleza interior. Sólo podemos lograrlo si confiamos en Dios y estudiamos Su Palabra. Necesitamos confiar nuestras vidas a Él día a día y pasar tiempo con Dios en oración.

Como puedes ver, la dignidad comienza en el corazón. Cuando damos nuestros corazones y vidas completamente a Dios, podemos mostrar dignidad. Nuestra conducta cambia cuando vivimos la vida – basados en las enseñanzas de Jesucristo, el Hijo de Dios, y Su Palabra la Biblia. Cualquier cosa que hagamos entonces, no importando los tiempos difíciles que nos toque enfrentar, mostraremos esta clase de dignidad en todo lo que hagamos o digamos.

Otra manera en que nos vestimos con dignidad es cuando tenemos control sobre nosotras mismas. Eso significa que no nos dejamos controlar por nuestras emociones. Las mujeres somos muy emotivas, ¿no es así? Es la manera cómo nos hizo Dios… con emociones que influyen sobre nuestra conducta. No hay nada malo en eso, pero tenemos que mantener nuestras mentes enfocadas en lo que es bueno y en lo que es correcto y no permitir  que nuestras emociones nos dominen.

Pienso que a todas nos ha pasado – estar enojadas en algún momento con nuestros hijos o esposos o con alguien más de nuestro entorno. ¿Cómo reaccionas cuando estás enojada?  ¿Cómo reaccionas cuando ves que tu amiga tiene una casa más linda o sus hijos se portan mejor que los tuyos?  ¿O cosas peores como que tu esposo te es infiel? Por supuesto te sientes herida y enojada y quieres hacer algo…  En vez de resolver cómo sobrellevar este problema en tu vida podría ser que harías lo que la mayoría de nosotras haríamos… y qué es? Comenzamos a hablar, a quejarnos y decir cosas que más adelante nos arrepentiremos de haberlo hecho.

En la Palabra de Dios en el libro de los Proverbios (12:18) dice: “Palabras descuidadas hieren como espada.” Sí, las palabras dichas con enojo pueden lastimar muy malamente. ¡Seamos cuidadosas! Si nos enojamos con nuestro hijo o hija, nunca deberíamos decirle… “¡Te odio! ¡Eres una inútil! ¡Jamás deberías haber nacido!” Éstas son palabras muy hirientes… tú hijo o tu hija jamás las olvidará. Son palabras que nunca podrás recoger nuevamente. Una mujer vestida con dignidad no maldice, no tiene una boca indecente, y no habla a espaldas de otro. Recuerda, podremos controlar nuestra lengua, sólo si no estamos controladas por nuestras emociones.

Otra manera en que podemos estar vestidas con dignidad es siendo discretas… mostrando decencia y modestia. Muchas mujeres han perdido su sentido de decencia y modestia. La industria del cine, Hollywood y los medios de comunicación han traído cosas inmorales e indecentes a nuestros hogares. En la televisión vemos muchas conductas equivocadas- especialmente entre las personas. Si aceptamos esas cosas para nuestros hogares somos como la mujer descripta en Proverbios 11:22 donde dice: “Zarcillo de oro en el hocico de un cerdo es la mujer hermosa que carece de discreción.” Esta es una declaración muy fuerte, ¿no te parece? Pero es verdadera. En el hocico de un cerdo no sería un lindo lugar para estar y donde no luciría un anillo de oro… y en el sucio estiércol que el cerdo pone en su hocico.

Debemos enseñar a nuestras hijas y nietas cómo vivir una moral decente, viviendo una vida limpia. Como mujeres cristianas somos hijas del Rey de Reyes y debemos mostrar esa dignidad en nuestras vidas. Pero recuerda, como hemos dicho antes, podemos estar vestidas con esa dignidad y fortaleza interior cuando confiamos en Jesucristo, el Hijo de Dios y obedecemos Su Palabra la Biblia.

Así que, estemos vestidas con fortaleza y dignidad, de modo que podamos cumplir nuestro propósito en la tierra – glorificar a Dios, nuestro Padre quien nos ama como sus preciosas hijas. Pon atención a tu manera de hablar, a tu tono y volumen de voz. No permitas que tu estado emocional te haga perder el control y hables tan fuerte que no te puedas escuchar a ti misma. Baja el control del volumen y pon atención a lo que dices.

¿Te gustaría orar conmigo, amiga?

Querido Padre Dios, nos acercamos a ti para pedirte por estos hermosos vestidos para nuestra alma. Danos corazones dispuestos a vivir de tal modo que te agrademos. Ayúdanos a controlar nuestra lengua y no ser controladas por nuestras emociones. Ayúdanos a no acostumbrarnos a la indecencia y a la impureza que el mundo presiona sobre nosotras y nuestras hijas. Danos de Tu fuerza para que podamos vivir para Tu gloria. AMÉN

9 Comentarios

  1. Fernanda Valverde Cordova dice:

    Quiero felicitarles por su programa, es de mucha bendicion, gracias a nuestro Padre Celestial, que ha derramado de su sabiduria sobre ustedes, que el Señor les conrinue bendiciendo grandemente .

  2. Natalia dice:

    Hola, me llego tanto al corazón está nota, siento que Dios me hablo a través de este mensaje. Quisiera un consejo, he sentido que mi dignidad ha sido tan maltratada a causa de un mal hombre, me he dejado llevar por mis emociones y me han hecho cometer tantos errores. Desearía poner en práctica lo que dice está nota y empezar a llenarme de honor y fuerza como Dios lo dispone, pero siento que falló en el intento .. gracias !!

  3. Diana dice:

    Muchas veces nos olvidamos de la dignidad, nos enfocanos s vivir como nosotras querramos y cometemos tantos errores terribles que nos dejan lastimada el alma. Gracias por este texto fue de mucha ayuda. En serio estaba expuesta a cometer otro error más en mi vida pero me ha hecho recapacitar gracias

  4. Anónimo dice:

    Bendiciones gracias por este o info mensaje que Dios siga dandole cada dia ma’s De la sabiduria de Dios ,!Gloria a Dios.a Dios sea la Gloria solo A El.

  5. Karla Berenice Mendivil dice:

    Dios les bendiga, me encanto su estudio! Si me pueden mandar sus estudios se los agradeceré!.

  6. Maria miranda dice:

    Gracias asido degrad bendicion a mi vida,

  7. Anónimo dice:

    Me encantó está nota ,y si Dios me ayuda la vota poner en práctica..

  8. CELIA AGUILAR dice:

    Hermosa reflexión.
    DIOS LES SIGA BENDICIENDO EN SABIDURÍA!

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